"LA DEUDA PÚBLICA, kit para la participación de la gente" a la española

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Posted: Dom, 2013-01-27 17:39

El último número 60 de Educar(NOS) incluye en sus páginas centrales un magnífico y didáctico kit elaborado por el “Centro Nuovo Modello di Sviluppo” de Vecchiano – Pisa (Italia) y traducido al castellano para la ocasión por el equipo de Educar(NOS).

El kit dispone de cuatro partes:

A.- “LA DEUDA, CÓMO Y POR QUÉ” donde se incluyen los datos sobre la deuda pública italiana y algunas explicaciones que permiten su comprensión.

B.- “LA GUERRA DEL MERCADO” y C.- “EUROPA MADRASTRA” donde se analizan los datos y la situación social y política que los rodean.

D.- “POR UNA SALIDA A FAVOR DE LOS CIUDADANOS” donde se proponen una serie de medidas a tomar para salir de ésta.

Al kit traducido le falta su traslado a la situación española. No era fácil hacerlo ni mucho menos automático. Los datos de la deuda española no son los mismos, ni paralelos a la situación italiana. Ni todo el análisis, ni las propuestas del kit son válidas para España, aunque muchas sí.

Ahora adjuntamos las páginas del kit correspondientes al apartado A.- “LA DEUDA, CÓMO Y POR QUÉ” con traducción y traslación a lo español, a cargo de José Luis Veredas; con una propuesta de diálogo abierto, y la invitación a compartir en esta web el análisis y las propuestas a partir de estos datos.

ALGUNAS DIFERENCIAS ENTRE LOS DATOS DE ITALIA Y ESPAÑA.

Como se indica en el kit, la historia de la deuda italiana es la siguiente:

  • En Italia desde la 2ª guerra mundial se ha ido formando una deuda pública gigantesca. En parte, por políticas económicas con acumulación de déficit a déficit primario (ingresos – gastos corrientes, sin contar los intereses) y, en parte, por tiempos en los que los tipos de interés fueron claramente abusivos. El resultado final es una inmensa deuda pública. La mayor parte de ella se le debe a bancos, fondos… italianos.
  • En España la deuda actual comienza junto con la democracia. Aumentó poco a poco en tiempos de UCD. Se incrementó de forma muy importante en tiempos de Felipe González,  fruto de las políticas expansivas y, sobre todo, por los altos tipos de interés de esos tiempos (se explica muy bien en el kit). Creciendo, pero menos, en tiempos de Aznar, a la par del magnífico ciclo económico que se vivió. Disminuyó en la primera legislatura de Zapatero y se desbocó desde 2008. El resultado final es una importante (no de las mayores de Europa, ni mucho menos) deuda pública. La mayor parte de ella se le debe a acreedores extranjeros.
  • En Italia casi todos los años los resultados económicos son similares: los ingresos públicos son superiores a los gastos correspondientes a los servicios públicos prestados; es decir, hay superávit primario. Pero los gigantescos intereses que tienen que pagar hacen que, año a año, tengan sus cuentas deficitarias y se vaya aumentando la deuda acumulada. Incluso durante casi todos los años de la crisis han seguido en esta situación y es la actual.
  • En España ha habido de todo. Bastantes años similares a los italianos, otros pocos (2005-2007) incluso tuvimos superávit y devolvimos deuda, y la situación actual es de un grandísimo déficit primario al que se suma, y creciendo, el pago de los intereses de la deuda.

Así las cosas, los italianos tienen en sus manos la herramienta de la amenaza del impago de intereses de deuda. El impago traerá algunos males (o muchos), pero de partida trae un gran beneficio a las cuentas públicas: pasar a superávit.

No es el caso actual de España. Necesitamos que nos presten dinero para devolver intereses, pero también para poder pagar buena parte de nuestros otros gastos públicos. Antes de tener en nuestras manos la posibilidad del impago de deuda, tendríamos que ajustar nuestros ingresos y nuestros gastos primarios. Es decir más recortes y/o más impuestos.

Otra cosa es decidir qué recortes e impuestos y a quién. Pero eso está dentro del diálogo que os proponemos.

AdjuntoTamaño
60deudaespagnola.pdf1.92 MB

¿VIVIMOS POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES?

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  • 02/23/10
  • Dom, 2013-02-24 13:43

Un gráfico muy claro que responde a ese golpe de pecho que se extiende por toda España que responde a algo así como: "lo que nos está pasando es culpa de todos, que hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades" ¿culpa de todos?

 

La economía, esa desconocida.

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  • Alfonso Díez
  • 02/13/10
  • Dom, 2013-02-03 12:26

Toda explicación  ilustrativa, clara y didáctica sobre la economía es poca. Se necesita, y mucho. Razón por la que celebramos el espléndido nº 60 de Educar(NOS), para enterarnos bien de lo que no quieren que nos enteremos. Sin embargo, yo odio la economía y a los economistas, tanto o más que a los pedagogos de despacho (esos que hablan de la educación de los niños y nunca están con ellos). La economía se me antoja una disciplina -no me creo que sea una ciencia- especulativa e inútil para la mayoría de la gente. Según parece sólo sirve para enriquecer más aún a los que ya son ricos, o para trepar mejor, no para eliminar las desigualdades económicas que afectan a los países en general, y a las personas en particular. En realidad se trata de entender un argot, un lenguaje especializado, que para la mayoría de la gente es ininteligible (intencionadamente críptico, claro), y poder desenvolverse  mínimamente entre el marasmo de conceptos, datos, ideas, corrientes, metáforas, etc., que abruman y espantan a cualquier profano. Las famosas páginas salmón de la economía, que todavía se ven en algunos periódicos, siguen siendo coto cerrado para entendidos; no hay forma de rebatirlas desde la formación básica, e incluso superior, de un ciudadano que sólo quiere saber de qué le hablan, qué cuentos le están contando y formarse una opinión sólida y contrastada. Nada. Es un mundo de hechiceros, especuladores, adivinos, esotéricos y expertos en ciencias ocultas, que nunca se ponen de acuerdo, pero que manejan la información puntual para ganar siempre, ya sea en Bolsa o en cualquier otro negocio financiero. Y llegado a este punto siempre me acuerdo de aquella memorable escena de la película El golpe, en el tren, jugando al póker, cuando el gánster tramposo se defiende del reproche de su socio diciéndole: "¿Y qué querías que dijera, que él (el otro tramposo que le ha desplumado, admirablemente interpretado por Paul Newman) hace trampas mejor que yo"?. Pues eso, que son los economistas, estúpido. ¡Cuidado con tu cartera!  

Alfonso Díez