Un Milani para hoy, o quizá mejor, leído con los ojos de hoy. Este número de Educar(NOS) nace de una pregunta sencilla: sesenta años después, ¿sigue teniendo algo que decir Milani a la escuela? O, dicho de otro modo, ¿qué ha cambiado realmente gracias a su voz?
La primera respuesta podría resultar desalentadora: poco o casi nada. Institucionalmente, su huella apenas aparece más allá de algunas experiencias significativas inspiradas en su trabajo con el alumnado descartado por la escuela oficial.